Ortigosa del Monte - El Berrocal - Otero de Herreros
Marcha EL BERROCAL ORTIGOSA DEL MONTE -OTERO DE HERREROS. Día 17-XII-2005

Todavía quedan paisajes idílicos que nos dan una idea de cómo podrían ser los campos si no fuera por las alambradas, los vertederos, los desagües y otras obras de ingeniería humana...

Berrocal. m. Sitio lleno de berruecos (tolmos graníticos).
Este es uno de los que motivan interpretaciones dispares según la visión de cada cual: ¿elefante...? ¿bisonte...?

Últimos días de un otoño de libro. Todavía la vegetación se resiste a su rendición ante los hielos. Aun cogimos bellotas. Mucha humedad por la niebla pero nos respetó la andanza y los colores.

Fuencisla González nos señala restos y muestras de una antigua mina de cobre. Los colores verdes se deben al óxido de este metal. Desconocemos las fechas de explotación de la mina.

Muestra más en detalle (sobre el guante de Fuencis) de una roca con contenidos de mineral de cobre.

Una parada técnica para el aperitivo, siempre con la niebla de compañera.
El río Herreros mantiene relaciones con las rocas a veces tortuosas, a veces de ensalmo, como esta, donde parece que ambos se aplican, con sus más y sus menos, la medicina del entendimiento.

El Herreros consigue crear imágenes de gran belleza cuando corre por las umbrías, en las que mantiene un musgo de verde encendido, pequeños saltos de agua y sonidos espumosos cuando salta sobre las rocas. En verano son oasis con un microclima de frescura.

Moles de granito acunan al débil líquido a cambio de canciones salidas de su propio contacto.

Caminantes emboscados.

Ermita de Otero.
¿Y la foto de grupo?
¡¡ Marcoooooo !! ¡¡Marcoooo!!
¿Dónde se ha metido...?
